Cambios arancelarios rumbo a 2026: impacto en costos, importaciones y planeación logística
- Maria E Elorza
- hace 4 días
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Cambios arancelarios 2026: cuando el arancel redefine la rentabilidad
El Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de diciembre de 2025, mediante el cual se reforman diversas fracciones arancelarias de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (TIGIE), marca un ajuste relevante en la política comercial de México de cara a 2026.
Aunque formalmente se trata de una actualización arancelaria, su impacto va mucho más allá del porcentaje de impuesto. Este tipo de reformas redefine costos, modifica incentivos de importación y obliga a las empresas a replantear decisiones que antes se daban por sentadas.
A partir del 1 de enero de 2026, operar sin una revisión profunda de fracciones arancelarias, costos logísticos y estructura de abastecimiento incrementa significativamente el riesgo financiero y fiscal.
Contexto ampliado: ¿por qué se ajustan los aranceles en 2026?
El Decreto responde a una combinación de factores estructurales:
Política industrial y protección de sectores estratégicos, particularmente en bienes de consumo, manufactura ligera y productos con alto volumen de importación.
Reconfiguración de cadenas de suministro globales, donde México busca ajustar flujos comerciales frente a prácticas de dumping, sobreoferta o dependencia externa.
Recaudación y control, utilizando el arancel como herramienta de regulación económica.
Actualización periódica de la TIGIE, conforme a compromisos internacionales, pero con margen para decisiones internas de política comercial.
El resultado no es homogéneo: los impactos varían drásticamente según fracción, sector, origen y modelo de negocio.
1. Impacto directo en costos de importación: el efecto multiplicador
Un ajuste arancelario no afecta únicamente el impuesto general de importación. Tiene un efecto en cascada sobre:
Costo unitario de la mercancía
Base gravable de IVA
Anticipos de impuestos
Flujo de efectivo
Capital de trabajo
En operaciones con:
Altos volúmenes
Importaciones recurrentes
Márgenes ajustados
un incremento arancelario aparentemente “moderado” puede traducirse en pérdidas significativas de rentabilidad o necesidad de ajustes inmediatos de precio.
2. Sectores con mayor exposición según el Decreto
El análisis del Decreto muestra una concentración relevante de fracciones con incrementos arancelarios en sectores como:
Cosméticos y cuidado personal (Capítulo 33)
Plásticos, envases y artículos de uso doméstico (Capítulos 39 y 40)
Papel, cartón y empaques (Capítulo 48)
Textiles y manufacturas ligeras (Capítulos 50 al 63)
Bienes de consumo terminados
Estos sectores comparten una característica crítica: operan con alta rotación y sensibilidad al precio, por lo que el impacto se refleja de forma inmediata en costos logísticos y estrategias comerciales.
3. Planeación logística: el arancel como variable estratégica
Ante este escenario, el arancel deja de ser un dato técnico y se convierte en una variable estratégica de planeación.
Las empresas deberán replantear:
Origen de suministro
Uso efectivo de tratados comerciales
Estrategias de consolidación o fraccionamiento de embarques
Calendarios de importación
Esquemas de inventario
En muchos casos, una correcta lectura del origen, una clasificación precisa o la aplicación adecuada de un tratado vigente puede significar la diferencia entre absorber un arancel elevado o neutralizarlo legalmente.
4. Clasificación arancelaria: el punto de mayor riesgo en 2026
Con aranceles más altos, la clasificación arancelaria incorrecta deja de ser un error administrativo y se convierte en un riesgo fiscal mayor.
Las fracciones con mayor carga arancelaria suelen ser:
Prioridad en revisiones
Objetivo de fiscalización posterior
Base para créditos fiscales
Las consecuencias incluyen:
Multas
Rectificaciones costosas
Créditos fiscales
Procedimientos administrativos y contenciosos
En 2026, clasificar bien ya no es solo cumplir: es proteger financieramente la operación.
Conclusión
Los cambios arancelarios rumbo a 2026 no deben analizarse como un simple aumento de costos, sino como un ajuste estructural en las reglas del juego comercial.
Las empresas que:
Analicen sus fracciones arancelarias
Midan impactos financieros reales
Ajusten su planeación logística
Evalúen origen y tratados
podrán anticiparse, proteger márgenes y mantener competitividad.
Quienes no lo hagan, enfrentarán impactos directos en flujo de efectivo, precios y continuidad operativa.
En Intertrade, leemos los cambios arancelarios más allá del Decreto, traduciéndolos en decisiones operativas, financieras y logísticas inteligentes.
Fuentes oficiales consultadas
Diario Oficial de la Federación (DOF)
Decreto por el que se reforman diversas fracciones arancelarias de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, publicado el 29 de diciembre de 2025
Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (TIGIE)
Secretaría de Economía
Servicio de Administración Tributaria (SAT)
Circulares y criterios CAAAREM




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